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Ya habíamos hablado de la Caixa Forum de Herzog & de Meuron en Madrid. Poco a poco le voy encontrando algunos atractivos. Si recuerdan, lo que más nos sorprendió es el compendio de gestos modernos que se sucedían sin parar unos tras otros, logrando una mezcla entre una ensalada y una montaña rusa. Bueno, eso no cambió. Son muchos elementos, demasiados, aunque reconozco entre todos que logran un dinámico equilibrio. Como si diferentes grupos diseñaran las partes del edificio y luego se unieran con sólo dos o tres brainstorming de por medio. Eclecticismo contemporáneo, bien de principio de siglo. Es atractivo a los ojos y muy sagaz en la relación con el entorno inmediato. Es original y posee un carácter marcado. Si tuviera que definir qué es lo que más valoro del proyecto, es la absoluta y permanente tensión entre todos los elementos, como si no se quedaran tranquilos y se estuvieran provocando entre sí. Esa incomodidad se nos traslada y afecta nuestro sistema nervioso. Este diálogo al cual sumamos las sorpresas del recorrido nos obliga como observadores a responder el desafío. Como cuando un músico te pide que lo aplaudas cuando termina una canción. Y si, la verdad que pese a eso -o justamente por eso- también nos dan ganas a nosotros como arquitectos de aplaudir. Me han convencido. No hay mejor victoria que la que vence los injustos prejuicios.
Fotografías de la arq. María de la Paz Molinari (¡Gracias nuevamente, Paz!)
Editado por el arq. Martín Lisnovsky











Comenzó hace poco más de una semana. En el correo, tenía un mail de Mariana que me aconsejaba -para el blog-no dejar pasar un extraño proyecto de restaurant publicado en Archdaily (http://www.archdaily.com/16445/yellow-treehouse-restaurant-pacific-environments/). Jugando al editor y trazando una curva como el mejor de los toreros le respondí: "Sumale algún par de ideas y cerrá el artículo". Mientras me imaginaba un contrapunto Sin Comentarios con los palacios que los Elfos habían construído en Rivendel, a los pocos días llega la respuesta positiva con su texto correspondiente que en pocos segundos leerán más abajo. Yo quería agregar a la lista de Pacific Environments y César Aira al extraordinario(sic) músico Frank Zappa, ya que nuestro amigo siempre caminó -como los otros dos- por el lado más salvaje del arte y la cultura, sin apartarse de las reglas de juego y aportando en cada disco una cuota de originalidad y osadía que colaboraría para cambiar la música. Eso es al fin y al cabo lo que encuentro en común entre los tres. Recomendamos analizar el restaurant del árbol y leer algún libro del César escuchando "We´re only in it for the money" de los Mothers of Inventions de Zappa en 1968, parodiando ustedes se imaginarán mirando la tapa a que otro colosal disco de los sesenta. Abajo entonces, el texto de la arquitecta:Este año, de la mano de una colega arquitecta, llegaron a mis manos dos peculiares productos del arte. Desconocidos entre ellos, tal vez lo único que los una en este momento seamos mi socia y yo, pero, siendo este blog un gran elemento de difusión de culturas diversas, no veo razón para no vincular lo que en mi mente articuló ciertas relaciones paralelas.
Lejos de las bibliografías y datos cronológicos voy a contarles nada más la trama de ambas existencias, con palabras o fotografías, para que decidan si son, o no, objetos de su interés y semillas para un germinar futuro en sus bibliotecas.
César Aira es un escritor argentino contemporáneo, aparentemente muy seguido en la Facultad de Letras, que no pertenece a ningún canon que podamos creer conocer. Es único. En una entrevista que dio hace pocas semanas al diario La Nación, la palabra “raro”, “rarezas” y derivados fueron el triste vocabulario corriente con el que el periodista, en un esfuerzo enciclopédico, intentó encuadrar su obra de alguna forma que el lector del diario pudiera comprender.
“…Durante la tarde, mientras él andaba absorto en sus cosas, un gigantesco pez cósmico había venido derivando desde los confines externos del Universo hacia nuestra galaxia. Tan enorme era que su paso había apartado constelaciones y echado a rodar estrellas y cúmulos en todas las direcciones del cosmos. El delicado equilibrio de las grandes elípticas gravitacionales se había disuelto, para volver a reconstruirse, alterado, al paso del gigante. Silencioso como un sueño, abría y cerraba los agujeros newtonianos, atravesaba las madejas de átomos, cruzaba umbrales negros de distancias portentosas por su mera presencia. ¿De dónde venía? Del fondo de la nada impensada e impensable. … difundía una dulce serenidad mientras hacía a un lado con delicadeza a Casiopea a Andrómeda, a Perseo, y curvaba el Ecuador magnético del que colgaban, como linternas en una feria coreana, los soles de los crepúsculos intergalácticos. Novas espontáneas se pegaban a su oro, por momentos parecían hacer transparentes sus escamas colosales…”
“Las aventuras de Barbaverde” César Aira, abril 2008, Editorial Sudamericana.
Podría dedicar infinitas palabras, metáforas, referencias históricas o pictóricas para traducir el significado implícito en la obrita que es este restaurant en Nueva Zelanda dentro de un marco arquitectónico. Hablar de emplazamientos, racionalidades constructivas, sensibilidades varias y alegorías vernáculas. Sin embargo, como la obra de Aira, los intentos de descripción parecen inútiles y creo que dejar al libre albedrío del regocijo de los sentidos esta obra tendrá mejores resultados.
En la entrevista a César Aira, antes mencionada se le pregunta por su producción preferida, a lo que él contesta:
“…reconozco que algunas novelas me han salido especialmente bien. Quizá por casualidad, o seguramente por casualidad, salió algo que me gustó. … Creo que se da un conjunto de circunstancias, no se puede hablar de azar. Pero sí de una buena idea, de un momento especialmente bueno en mi vida que me permita seguir con el mismo impulso hasta el final. Que no es mucho, porque esas cien paginitas que suelen tener mis novelas son tres o cuatro meses de trabajo. Pero si lo logro mantener y si la idea inicial fue fecunda y todo funcionó, sale y quedo muy contento.”
Una buena idea, un mismo impulso continuo hasta el final… en dos o tres elementos constructivos que tiene esta obra se logra mantener dicha idea inicial fecunda, todo funciona y todos, quedamos muy contentos con este gigantesco higo volador que eligió con dulce serenidad hacer a un lado ramas y hojas, curvar el perfil de este árbol de Sequoia y colgar, como farol de papel en el bosque Escrito por la arq. Mariana Rodriguez Cáceres.Obra: Yellow Treehouse Restaurant
Estudio: Pacific Environments / Peter Eising & Lucy Gauntlett
Lugar: Auckland, New Zealand
Año: 2008-2009Las fotografías corresponden a Lucy Gauntlett y fueron tomadas del link citado al principio
Editado por el arq. Martín Lisnovsky









Con una sensación térmica en el aula que orillaba los 65º, mas de 250 alumnos y docentes asistimos en el día de ayer al inicio de las clases del curso 2009 en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. La muy interesante presentación planteó nuestra propia identidad como cátedra. Nuestra historia, quiénes nos formaron, de qué manera encaramos el compromiso y con qué objetivos, cuál es el desarrollo profesional de cada docente por fuera de la facultad, que impacto está teniendo parte de nuestra producción (como este blog y la cantidad de visitas diarias), qué está pasando con la arquitectura en la actualidad y qué esperamos nosotros que los alumnos estén capacitados para resolver en un futuro inminente.
El próximo viernes realizaremos una recorrido por la ciudad agudizando el ojo, en el área comprendida entre la casa de Victoria Ocampo y el Malba. Los esperamos y prometemos las fotografías correspondientes.
¡Bienvenidos a todos y esperamos tengan un gran año!
Integrantes de la Cátedra:
Profesor Titular: ARQ. GUSTAVO A. BRANDARIZ
Profesores Adjuntos: Arq. Norberto J. de la Torre / Arq. Alberto A. Alfaro / Arq. Martín Lisnovsky
Equipo Docente: Arq. Juan Diego Martínez / Florencia Zungri / Arq. Carla Serafini / Arq. Laura Euler / Noelia Maldonado Duboski / Barbara Schunemann / Arq. Florencia Rolla / Rodrigo Bastardas / Agustín Iuri / María Martina Veiga / Julieta Gurovich.
Profesores invitados: Arq. Jorge O. Gazaneo / Arq. Alberto G. Bellucci / Arq. Carlos Pernaut / Lic. María Inés Rodríguez Aguilar / Arq. Enrique Talenton / Arq. Claudia Shmidt / Arq. Verónica Bugnard
Las fotografías fueron tomadas por el arq. Martín Lisnovsky y corresponden a una de las reuniones previas de la cátedra, en esa oportunidad el viernes anterior en el Starbucks de Lacroze, a la teórica presentación del titular en el día de ayer, al taller con los alumnos de Historia 1 resolviendo el primer desafío y aprovecho discretamente para sumar las imágenes de la Torre TH Soho II con el Sky y el Art Gallery, que algunos me pidieron.
Editado por el arq. Martín Lisnovsky
Nota al margen: Ayer, luego de la intensa jornada, me senté a despejar la cabeza un ratito con la tele. Estaban pasando la extraordinaria película "Groundhog Day", dirigida por Harold Ramis en 1993, con el gran Bill Murray y la normal Andie MacDowell. Creo en latinoamérica la incomprensible imaginativa marketinera le puso de nombre "Hechizo del Tiempo". Si no la viste, dejá ya todo y corré a verla. Es aquella donde el personaje principal quedaba atrapado en el mismo día hasta que pudiera romper el hechizo. La analogía con el primer día de clases fue muy directa. Otra camada, y un nuevo comienzo cada cuatrimestre o año, mientras nosotros vamos madurando las experiencias y mejorando las clases, hasta que finalmente el circuito se renueve con un reemplazo. Un hechizo en este caso del cual no tengamos las menores intenciones de romper. De todas maneras, la clase del primer día de clase, la muestra la película "An Officer and a Gentleman", 1982, dirigida por Taylor Hackford con Richard Gere, Debra Winger y Louis Gossett Jr., titulada en nuestra tierras como Reto al Destino.

















Ayer la utilizamos para el contrapunto, hoy asentamos su belleza como una delicia bien propia de nuestro tiempo. El triste destino la condenó a una vida real efímera, cuando a poco de inaugurada y luego de pasearse como una reina por todas las revistas de diseño y arquitectura del planeta, fue consumida por el fuego. Crueldad severa pero no alcanza para borrar su existencia ni su infinita y osada creatividad y destreza, aunque si para tener algunos reparos técnicos. Cuando en la facultad los chicos me preguntan sobre la buena arquitectura, siempre respondo el mismo chiste: Primero que no se caiga, después que funcione; recién allí hablemos de geometrías, teorías, proporciones y bellezas. Cómo explicar su concepción posmoderna y su complejidad geometría que, como dijimos ayer, se pasea por terrenos escabrosos y logra a pesar de todo magníficos resultados. Parece el manual de los que no debemos hacer, pero muy bien hecho!! No tengan dudas que con proyectos así es que la arquitectura evoluciona. Conceptual y técnicamente. Nos sacamos la galera y aplaudimos de pie.
VilLA NM en Upstate, New York, 2000-2007
UNStudio: Ben van Berkel with Olaf Gipser and Andrew Benn, Colette Parras, Jacco van Wengerden, Maria Eugenia Diaz, Jan Debelius, Martin Kuitert, Pablo Rica, Olga Vazquez-Ruano
LInk: http://www.unstudio.com
Editado por el arq. Martín Lisnovsky