sábado, 15 de septiembre de 2007

Trivia 15: Fragmentos y Recortes





Comienza otro fin de semana y como es costumbre de la casa, un nuevo trivia nos acompaña.
Edificios muy publicados y queridos por las hordas de fanáticos que los arquitectos bien supieron forjarse, a base de trabajo, creatividad y un poco de egocentrismo. No les tiene que llevar mas de 15 minutos.
Enumero entonces las referencias para la cartera de la dama o el bolsillo del caballero...si si señora ya voy, ¿alguien más por acá?
1- Las obras se ubican en Europa (2), Asia y América.
2- Un arquitecto es italiano y vive en Londres, uno es uruguayo y vive en New York, otro es oriundo de los países bajos y otro es de las tierras dominadas por el cristo del corcovado.
3- Una obra pertenece a un canal de televisión, entre otros medios.
4- Una obra forma es pieza fundamental de una urbanización nueva realizada desde la década del 50
5- Una obra fue el primer premio de un importantísimo concurso de arquitectura a fines de los 80 que lanzó a su arquitecto a la fama internacional.
6- Una obra es un pequeño centro educativo en la provincia mas pequeña de un país pequeño pero , sin lugar a dudas, donde la mejor arquitectura siempre ha estado presente.
7- Una obra es un espacio religioso, otro un gran centro cultural.
8- Un arquitecto es un gran promotor de las ciudades sustentables, otro en pocos meses va a soplar las 100 velitas.
9- Todas las obras menos una, son de los últimos años.
10- Un arquitecto ha tenido participación activa en el proyecto de una canal de televisión porteño.
11- Un arquitecto ha estado cerca del mundo del cine, y escribió varios libros: chicos, medianos, grandes y extragrandes.
12- Tres arquitectos tienen el premio Pritzker en su poder, el otro lo espera.
13- No hemos visto a ninguno de los arquitectos bailando desaforado en el último Love Parade de Berlín, pero no podemos confirmar ni negar su asistencia ni las ganas de alguno por 'mover el esqueleto' un poco allí, inclusive al ritmo de 'la mamadera' de Yuyu Da Silva.
Buen fin de semana, descansen
Editado por el arq. Martín Lisnovsky

viernes, 14 de septiembre de 2007

El camino al último Guggenheim





Encontramos en una página de la web hace tiempo estas perspectivas realizadas en el estudio de Wright por sus colaboradores, donde percibimos los diferentes proyectos que se fueron desarrollando puliendo la idea para el Museo Guggenheim ubicado frente al Central Park de Nueva York. La última imagen es la fotografía del edificio una vez terminada la construcción. Una curiosidad.
Editado por el arq. Martín Lisnovsky

jueves, 13 de septiembre de 2007

Encuesta 5: Increíble Paridad en los Museos


Como en los últimos días me llamaba la atención la absoluta paridad entre la diversidad de propuestas -del primero al noveno hay poco mas de 20 votos, un 3%- comencé a preguntar a profesionales amigos su parecer al respecto, con lo que se constituyó en una segunda encuesta en las sombras de la que hoy presentamos.
El punto de vista general es que todas las refacciones y ampliaciones de museos presentes en la planilla, representan espacios de prestigio con gran éxito de público, independientemente de su camino proyectual, que es por demás variado. Si sacaron una leve ventaja la Tate Modern y el Castelvecchio es sencillamente por el impacto contemporáneo del primero y por el impacto histórico del segundo; todos los que les siguen bien de cerca han recibido una buena proporción de críticas favorables y aún hoy son muy concurridos -y queridos- por vecinos y turistas.
Un aplauso, entonces, para la paridad y principalmente para el éxito conjunto entre la crítica de los profesionales y el sentir de la gente.
Editado por el arq. Martín Lisnovsky

miércoles, 12 de septiembre de 2007

La lección del Modernismo



Mientras esperamos definir la agenda para la postergada charla sobre el modernismo y las ideas que hoy se mantienen vigentes, que va camino a dar el marco de cierre a la excelente muestra sobre la obra de Lluis Domenech I Montaner montada actualmente en el Centro Cultural Borges de la ciudad de Buenos Aires, les dejo el texto con el boceto inicial desarrollado para la misma.

La lección del Modernismo
Ha pasado un siglo desde su desarrollo y aún mantiene en nosotros la admiración y el interés propio de un mundo lleno de habilidad, originalidad, perseverancia y orgullo, decidido a forjar el camino de su propia identidad.
Los términos “modernismo”, “art-nouveau”, “jugendstil”, “liberty” y “modern-style” son denominaciones regionales referidas a producciones de diseño y arquitectura con características similares ocurridas entre finales del siglo XIX y principios del XX. Herederos de la visión integradora de todas las disciplinas que promulgaban los “arts & crafts”, su obra representa la definición que William Morris pronunciaba sobre el arte, como “la forma en que el hombre transmite la alegría de su trabajo”. Entre los personajes principales encontramos a Víctor Horta (1861-1947) en Bruselas, Charles Rennie Mackintosh (1868 - 1928) en Glasgow y Lluís Domènech i Montaner (1850-1923) y Antoni Gaudí (1852-1926) en Barcelona.
¿Cuál es la mejor lección, inherente a las obras “modernistas”, para un arquitecto del siglo XXI?
Todos ellos se encontraban con factores contextuales de características similares: un mundo de culturas diversas que comenzaba a contactarse con conciencia global, una revolución industrial ya adulta y conciente de las posibilidades estructurales y expresivas, provincias prósperas en lo comercial y lo económico, sintonía con el poder político y con sus preocupaciones regionales, alta calidad y disponibilidad en el trabajo artesanal y el principal motor de cambio de cualquier generación: la voluntad innegociable de una búsqueda constante por alejarse de un pasado ajeno, cerrado y obsoleto hacia un fututo propio, abierto y mucho más humano.
En ese contexto tan favorable, los arquitectos estuvieron a la altura de las circunstancias, que no es poco decir. A la economía y los recursos, le sumaron libertad de creación y se convirtieron en verdaderos directores de arte de proyectos repletos de artesanos cuyas técnicas variaban entre las costumbres más ancestrales y los últimos desarrollos de la industria. Sus obras desbordan de ideas y sueños de independencia y el único límite era el de conseguir cierta homogeneidad en las diferentes expresiones. Aquí no hay camino de síntesis, y los detalles no expresan nunca la totalidad del proyecto. Inclusive encontramos fragmentos del choque cultural del momento. Son capas y capas de diseño superpuestas que para su análisis hay que desmenuzar lentamente.
Las estructuras de Gaudí, los planteos tipológicos y espaciales de Horta, el esquema racional de Mackintosh, las fachadas libres de Domenech i Montaner, son verdaderos avances ante el eclecticismo dominante; los diseños interiores para elementos decorativos y el mobiliario eran pasos secundarios aunque no menos importantes. Los edificios encontraron el color exterior que desde civilizaciones antiguas no poseían la contundencia de una pirotecnia impresionista, movimiento pictórico levemente anterior y cuyo relativo éxito de crítica de entonces se nos presenta hoy como inexplicable.
A diferencia de los “modernos” de las décadas del veinte, los “modernistas” no cerraban los ojos hacia el pasado. La oposición no estaba cegada por la razón sino por el mundo ya vacío de contenido, que las distintas repercusiones de la Academia habían despertado. Para ellos no había un referente clásico abrazado a Grecia y Roma sino una gran paleta que abarcaba las expresiones más prolíficas de todas las épocas. Las culturas árabes, persas, indias, japonesas eran soluciones encontradas en tierras lejanas que bien podrían incorporarlas activamente a sus proyectos.
La misma mitología y el folklore regional eran engranajes fundamentales, ya que representaban el corazón del pueblo, sus creencias y tradiciones más profundas y el paso necesario para lograr identificar a la sociedad en las nuevas propuestas.

¿Cuál es, entonces la mejor lección para un arquitecto del siglo XXI?
La de aprovechar las posibilidades del contexto, abrir bien los ojos ante cualquier ejemplo del pasado, no renunciar nunca a la libertad creativa y comprender que la identidad de nuestro trabajo es un camino que deberemos forjar con fe y perseverancia, transmitiendo aquella alegría que observaba William Morris.

Arq. Martín Lisnovsky, profesor adjunto
Arq. Juan Diego Martínez
Cátedra Brandariz, Historia
Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires
web www.fadu.uba.ar/catedras • blog www.arquitecturamashistoria.blogspot.com

Las imágenes de las obras de Domenech I Montaner fueron tomadas de Flickr y tienen derechos
Editado por el arq. Martín Lisnovsky

martes, 11 de septiembre de 2007

Vers une architecture, Le Corbusier 1923


Introducción
Quisiera, en primer lugar, hacer dos aclaraciones sobre mi relación con el maestro. La primera es que, y no debo ser el único con ese estigma, la Facultad me saturó de Le Corbusier. Luego de un primer año donde estaba presente en las teóricas y los prácticos, y donde cerca estuvimos de prenderle una vela a diario, como si fuera nuestro Lar Familiar, tuve la oportunidad de visitar ingenuo y entusiasmado, algunas obras en París en el invierno de 1990. Recuerdo con el libro 'Mensaje...' en la mano, encontrarme con la exquisita maison La Roche y la sobrevalorada Ville Savoie (bastante inferior en ideas y resultados que la Villa Stein en Monzie, que es cronológicamente anterior). Pero luego tanta reiteración me cansó y me opuse a investigar y analizar minuciosamente muchas de sus obras. Ha sido en los últimos años de universidad, un lejano y tibio referente. Con el tiempo lo fui redescubriendo y terminó venciendo sobre mis defensas, que es, quizás, la manera en que mejor uno valora las ideas. La segunda aclaración es que, en esos oscuros períodos de velo negro, gran parte de su obra inicial
escrita, ha llegado a mi por el tamiz de terceros, como por ejemplo el capítulo entero dedicado por Reyner Banham en Theory and Design in the First Machine Age, de 1960. Era suficiente con estos textos… ¿Para que leer los escritos primarios donde como un pastor en púlpito permanentemente repetía hasta el hartazgo las mismas frases con aires mesiánicos? ¿Por qué, si las críticas y el devenir de la profesión desde la lejana década del 50 pusieron en crisis aquellas propuestas? Gracias a la excelente colección de textos de la editorial El Croquis, a mediados de los noventa, retomé sus lecturas de primera mano, y descubrí muchas cosas que me estaban ocultas. Los ocho libros de sus obras completas son un cofre que señalan, hoy, infinidad de caminos posibles. Cuando la semana pasada encontré en la librería las reediciones de Hacia una arquitectura y Precisiones, las tomé con el entusiasmo de un niño. El maestro a vencido mis desconfianzas y mis saturaciones, y extrañamente debe ser el arquitecto más nombrado en el blog, para mi tremenda sorpresa, que lo desestimé durante tantos años. Les dejo entonces la reseña del libro de 1923 y en breve prometo el que se refiere al viaje por nuestras tierras. Y ya saben, duden y cuestionen a los grandes arquitectos para encontrar en sus proyectos nuevos niveles de aprendizaje.

Hacia una Arquitectura
Todo lo que dicen sobre el texto los libros de historia y crítica son, en gran parte, ciertos. Hay imágenes de silos, fábricas, puentes, paquebotes, aviones, automóviles, máquinas, algunos con capítulos enteros dedicados –titulado ojos que no ven- y en comparación con fotografías del Partenón. Y también hay mucha arquitectura. Se describen los proyectos de la primera mitad de la década acompañados de sus fundamentos y realzando sobremanera la genialidad de la idea, algunas ya realizadas por otros arquitectos. Pero en buena medida se habla de historia. No se la niega enfáticamente, como subrayan algunos, sino que se hilvana un desarrollo lógico resaltando las constantes imprescindibles de los edificios del pasado. Lo que se niega es la falsa embriaguez de la catarata epidérmica de los hijos de los estilos neo. De la misma manera que sostendríamos una charla hoy sobre el pastiche revival que se mal-colgó del nombre Posmodernista. Las referencias son específicas, máquinas y edificios tienen nombre propio: El Aquitania, el Lamoriciere, el Flande, el Goliat Farman y el Triplano Caprioni, e inclusive el Hidrotricelular Caproni, de formas curvas…”cómo se crean los organismos plásticos, con la sola instigación de un problema bien planteado…”. Notre Dame de París, Versalles, Santa Sofía de Constantinopla, la Villa Adriana y el Coliseo. Se resaltan las cualidades de los ejes generatrices, las proporciones, los ritmos y la articulación de las partes. Sus organizaciones funcionales y sus principios constructivos, con plantas-axonométricas vistas desde abajo como nos acostumbró Auguste Choisy. No niega la historia, selecciona virtudes, aquellas que deben incorporar los procesos industriales. Y ejemplifica dichas ideas con los proyectos en desarrollo. Una lección de un momento de crisis. Tomen la última revista dedicada a la arquitectura que consiguieron, seguramente acompaña las novedades de proyecto con debates teóricos, referencias a innovaciones tecnológicas, a la naturaleza y a la historia arquitectónica del problema. Una línea directa las une.
Su lectura debe ser obligatoria. La razón principal de dicha afirmación es que, para nosotros, vers une architecture constituye uno de los punto-base de referencia desde donde se inician los nuevos sueños aún por construir; con la misma fuerza que LC transmite cuando nombra una y otra vez el Partenón para afirmar los principios para una nueva arquitectura.
Les dejo las dos vapuleadas frases del maestro en su contexto. Aunque si nuestra profesión es el juego de volúmenes bajo el sol, la facultad duraría sólo un mes y si la casa es una máquina de habitar…¿para qué apela siempre al arte y a la sensibilidad en sus textos?

“…La arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes reunidos bajo la luz. Nuestros ojos están hechos para ver las formas bajo la luz: las sombras y los claros revelan las formas. Los cubos, los conos, las esferas, los cilindros o las pirámides son las grandes formas primarias que la luz revela bien: la imagen de ellas es clara y tangible, sin ambigüedad. Por esta razón son formas bellas, las más bellas. Todo el mundo está de acuerdo con esto: el niño, el salvaje y el metafísico. Es la condición esencial de las artes plásticas. La arquitectura egipcia, griega o romana, es una arquitectura de prismas, cubos y cilindros, triedros o esferas: La pirámide, el Templo de Luxor, el Partenón, el Coliseo y la Villa Adriana…”
“…La casa es una máquina de habitar. Baños, sol, agua caliente, agua fría, temperatura a voluntad, conservación de los alimentos, higiene, belleza mediante la proporción. Un sillón es una máquina de sentarse, etc. Maple ha mostrado el camino. Los aguamaniles son máquinas de lavarse: Twyford los ha creado. Nuestra vida moderna, toda nuestra actividad...ha creado sus objetos: su traje, su estilográfica, su máquina de escribir, su aparato telefónico, sus admirables muebles de oficina….la máquina de afeitar Gillette y la pipa inglesa, el sombrero hongo y la limousine, el paquebote y el avión…”

Le Corbusier, Hacia una Arquitectura. Barcelona, 1998, Ediciones Apostrofe
Texto Original: Vers une architecture, París 1923. Compilación de artículos escritos para la revista L’Esprit Nouveau, publicados entre 1920 y 1925
Editado por el arq. Martín Lisnovsky

lunes, 10 de septiembre de 2007

Sin Comentarios 16a y 16b: Konstantin Melnikov y Toyo Ito


1- Konstantin Stepanovich Melnikov - Casa del arquitecto en Moscú, 1929
2a- Toyo Ito - Mikimoto Ginza 2 Store, 2005
2b- Toyo Ito - Tod's Omotesando, Tokio, 2004
Sobre las dos imágenes superiores no hay mucho para decir, sólo puntualizar que en el ejemplo de Melnikov, el diseño de la fachada implica una operación integral entre la estructura y el gesto de la repetición de los hexágonos y sus variantes de carpintería, ya que el edificio está construído en ladrillo, mientras que en Ginza 2 esto no afecta directamente a la estructura, es una cuestión de piel. Y su parecido es notable.
En la comparación inferior y a pesar que a primera instancia no lo parezca, los puntos en común son mayores, ya que en Tod's también es una operación estructural del gesto de diseño. Los separan, eso sí, contextos y ejercicios morfológicos de diferente nivel de complejidad, pero la idea primaria es muy similar.
Editado por el arq. Martín Lisnovsky

sábado, 8 de septiembre de 2007

Trivia 14: Nos vamos de Shopping!





¡Si, fin de semana y nos vamos de shopping! Y para no quedarnos cortos en el gesto, nos vamos a los lugares más caros y chic posibles. Mientras las chicas descubren las propiedades elásticas no-físicas de las tarjetas de créditos, los hombres calmamos la angustia por el futuro inmediato observando los edificios, algo considerablemente más barato. Les dejamos las fotos junto al listado de referencia y espero, como siempre, sea un buen acompañante del fin de semana:
1- ¡Que joder! Nos vamos a París, Tokio y Berlín.

2- Hay un edificio que es un siglo anterior a los otros tres.
3- Un arquitecto realizó el mítico Café de Paris, hoy demolido.
4- Un estudio liderado por dos arquitectos se ha caracterizado siempre por la originalidad, el ingenio y el detalle en el desarrollo de las pieles exteriores, por ejemplo
una de las más famosas fachadas del cambio de milenio, una jaula que encerraba minerales salvajes para proteger climáticamente a las frágiles uvas.
5- Los arquitectos son: dos franceses, uno japonés y un estudio suizo.
6- Un arquitecto, graduado en 1965, realizó el Museo Municipal de Shimosuwa a comienzos de la década del 90.
7- Un arquitecto diseñó para la fachada
de un instituto a orillas del Sena, módulos de geometrías complejas con sensores y diafragmas típicos del mundo de la fotografía. Y fue considerada como un Gran Trabajo.
8- Dos son centros de compras, otro par son sendos locales de marcas destacadas.
9- Si alguna firma considera este trivia buena publicidad (obviamente lejos esta de serlo) nos puede enviar alguna prenda como atención. Las mismas se sortearán entre nuestras lectoras.
10- Un edificio tiene monitores que parecen salidos de la película "La guerra de los mundos", versión siglo XXI.
11- Un edificio tiene unos enormes conos que lo atraviesan.
12- Un arquitecto era un gran amigo de Guimard, autor entre otras joyitas, de las bocas del Metro de París.
13- Esto es verdad: a un arquitecto se lo vió pasado de alcohol en un famoso y premiado bar de la plaza serrano, en ocasión de una bienal de arquitectura hace muuuchos años. (chimento 1)
14- Esto también es verdad: un arquitecto se negó a conceder una entrevista a una prestigiosa revista local de arquitectura en un congreso internacional porque "Argentina" no le interesa. (chimento 2)

Espero pronto respuestas favorables, y ante la duda, sean un buen sanmaritano!!Buen fin de semana
arq. Martín Lisnovsky

jueves, 6 de septiembre de 2007

Delicias: Hopkins House, 1975-1976



























Casa y Estudio Hopkins, Hampstead, Londres 1975-1976

Luego de un período ocupados en proyectar edificios comerciales de gran escala junto a otros arquitectos, como la sede de la Willie Faber & Dumas con Norman Foster como líder, Michael y Patty Hopkins
decidieron lanzar su propia oficina y planificaron un edificio que albergaría en forma conjunta la casa y el estudio. Ubicado en un barrio de casas Georgianas, la propuesta consistió en elementos de acero y vidrio destinados a hangares industriales ensamblados de la manera más simple posible. Un rectángulo de 12 x 10 mts basado en un módulo estructural de 4 x 2 m marca la geometría de las dos plantas. En el nivel de la calle, un área de estar-reunión que divide el dormitorio del estudio, y en el nivel -3m, el del jardín, cocina, comedor, estar y dormitorios de los hijos. Un puente peatonal une la vereda con el acceso. La estructura queda a la vista y a pesar de ser expresiva y de color azul, es delgada y transparente y dota de gran flexibilidad a los espacios interiores. Una escalera caracol de las mismas características une ambas plantas y persianas venecianas de aluminio regulan la fuerza del sol en el interior. Unida conceptualmente con la exquisita casa que Charles y Ray Eames construyeran en Pacific Palisades en 1949, este proyecto no es citado habitualmente por los medios y decidimos recordarlo para que no caiga en un inmerecido olvido. Fotografías de Flickr y del libro de Colin Davies "Hopkins, the work of Michael Hopkins and partners", Londres, editorial Phaidon 1993.
Editado por el arq. Martín Lisnovsky

LinkWithin

Blog Widget by LinkWithin