
Momento de Cierre de la Encuesta 21, aquella que dejamos un tiempito hasta traspasar los 1000 votos. El Reconocimiento al Gran Maestro que revitalizó la arquitectura oriental con una interpretación conjunta de las diversas modernidades. Una ventaja considerable dado que tanto Toyo Ito como los Sanaa permanecen con gran aceptación y mejores niveles de aparición en los medios. Muchas Gracias por Participar.
Los Invitamos a una nueva encuesta, la nº22, que va a estar habilitada a partir de mañana sábado 28:
Duelo Maestro nº 3: Zaha Hadid vs UN StudioEditado por el arq. Martín Lisnovsky

…”Según un error muy extendido, la destilación minimalista de la arquitectura por parte de Mies era fruto de un profundo compromiso con el oficio de construir. Efectivamente, Mies estaba obsesionado con determinados aspectos artesanales de la arquitectura; pero, más que la construcción, lo que le interesaban eran las técnicas de idealización y mediación de la representación gráfica. Como queda claro en sus escritos, Mies comprendía que las relaciones tradicionales entre el artesano y su producto habían sido destruidas por la máquina. Sus criterios eran ideales y visuales, no constructivos; ni siquiera “constructivo-visuales”. Es cierto que a diferencia de , por ejemplo, Le Corbusier, Mies exhibe la materialidad de sus elementos constructivos, pero ensambla esos elementos como si fuesen montajes: sus conexiones nunca son visibles. Incluso más que la de otros arquitectos modernos, la obra de Mies va contra la tradición tectónica…” Alan Colquhoun. La Arquitectura Moderna, una historia desapasionada.
Traducción de Jorge Sainz. Barcelona, 2002, Editorial GGSeleccionado por el arq. Martín Lisnovsky

..."Se ha dicho que el movimiento moderno está muerto, y que ha sido reemplazado por nuevas corrientes con toda una serie de denominaciones de fantasía. No lo creo así. No es cuestión de tendencias, de cambios de moda, sino de algo más profundo. Dado que éste es un momento de cambio fundamental en nuestras convicciones sobre el diseño, necesitamos modelos adecuados que nos ayuden a afrontar la situación. Los arquitectos no pueden tomar decisiones sobre la forma arquitectónica sin algunos conceptos previos a dichas decisiones, y mientras estos conceptos de diseño son en parte materia de imaginación y de preferencia personal, también son un producto de la conciencia colectiva. Las teorías constituyen la expresión explícita de esta conciencia. La actual fafta de teoría —‘vale todo’— es al mismo tiempo estimulante en un nivel y seriamente inadecuada en otro.
Necesitamos, colectivamente, una vez más tomar posiciones sobre qué está ‘bien’ y qué está ‘mal’.
Desearía hablar de todo esto en relación con mi propia experiencia. A uno le vienen a la cabeza ciertos conceptos a los que uno nota ha estado adhiriendo durante años sin saberio. Uno de éstos es el concepto de performance en arquitectura. La palabra 'performance' es una muy buena palabra; no ha sido muy usada en discusiones sobre arquitectura y, por lo tanto, es todavía fresca y capaz de portar un significado real, no como ‘moderno’ y ‘funcionalismo’, que son palabras viejas y gastadas, incapaces de hacernos pensar. La palabra ‘performance’ significa muchas cosas que vale la pena tener en cuenta al observar mi obra. Para empezar, performance se refiere a la acción completa, es decir, al objeto terminado. Se refiere no solamente al proceso, sino tanto al proceso como al proyecto terminado. Tiene además otro significado, que es el concepto de performance teatral, o drama. Esta constituye una poderosa analogía con la arquitectura —los edificios son el escenario en el cual discurre el drama de la vida. Un tercer significado proviene de la ingeniería. Mide la eficiencia de cualquier mecanismo o construcción y, por lo tanto, implica que hay un modo de evaluar productos arquitectónicos terminados. Creo que la arquitectura debería estar sujeta a evaluaciones porque creo que los arquitectos son responsables no sólo ante ellos mismos sino ante la sociedad. Y como imaginarán, la sociedad misma también lo cree: esto explica la proliferación de códigos, reglamentaciones y juicios. La sociedad no sólo habilita al arquitecto para el ejercicio de la profesión sino que lo hace responsable de sus actos. Por lo tanto es tiempo de que empecemos a evaluar nuestros edificios por su performance.
El concepto de performance es muy diferente del de funcionalismo. El funcionalismo es sólo un aspecto de la performance: el grado de ajuste a un programa pre-existente. lmplica un sistema cerrado. Cuando uno dice ‘la forma sigue a la función’ está implícito que la función pre-existe para que, después, siga la forma. En realidad, durante el proceso de su planeamiento y construcción, los edificios en gran parte crean sus propias funciones, generando sistemas mucho más complejos que los que cualquier programa puede pedir. Por otra parte, la performance se refiere no sólo al cumplir un programa sino también, y más importante, a cómo un edificio realmente se comporta, a cómo es percibido por los usuarlos, cómo responde a los edificios vecinos, cómo responde a las condiciones climáticas y cómo la gente siente y vive sus espacios; para ser breve, a todos los aspectos que constituyen un edificio..."
PERFORMANCE AMBIENTAL (EXTRACTO)
Conferencia de César Pelli en Cornell University en 1979, en el marco de un simposio sobre el diseño y su relación con la tecnología y la energía. En 'The Design Connection, Energy and Tecnology in Architecture', Ralph W. Crump y Martin J. Harms, Van Nostrand Reinhold, 1981. Traducido por Esteban Urdampilleta.
Compaginado por Juan Ignacio Azpiazu, www.ignacioazpiazu.com.
Las Fotografías fueron tomadas de la web. No forman parte de la conferencia ni de la compaginación.