








La "Vision in Motion" suele desarrollar la articulación del objeto en el espacio, a través de la comprensión del mismo en su recorrido. El cubismo y los futuristas italianos expusieron su propia idea del movimiento pero nadie como Mendelsohn para lograr plasmar el vértigo del cambio de velocidad. Mucho antes que Escher o Zaha distorcionen los puntos de fuga y el zoom de la lente, los edificios de las décadas del 10-20 de Erich incorporaban un carácter propio del observador inquieto. Aún cuando la imagen del espacio sea más estática, como en el croquis de la sinagoga, son los rayos de luz quienes viajan por el espacio interior.
1- Torre Einstein, Potsdam 1918-1924
2 y 3- Almacenes Schocken, Stuttgart 1926-19284- Fábrica de artículos de óptica, 1917
5 y 8- Sinagoga, Cleveland 1946-1953
6- Estación de Ferrocarril, 1914
7- Pabellón del Jardín Herrmann, Luckenwalde 1920
9- Villa Sternefeld, Berlín 1923-1924
(Este es el primero de 3 artículos que recuerdan la obra de un Maestro medio olvidado por los medios)
Las imágenes fueron tomadas de la web y del libro "Mendelsohn", de Arnt Cobbers, Taschen 2007
Editado por el arq. Martín Lisnovsky





1- El Nuevo Proceso de Síntesis. El Espíritu del Renacimiento en la era digital
2- El Observador Omnipresente en constante Movimiento
3- El Ingreso de la Geometría al Mundo de la Física
1- El Nuevo Proceso de Síntesis. El Espíritu del Renacimiento en la era digital
El crecimiento exponencial del conocimiento, generación tras generación, haría virtualmente imposible la enseñanza de una ciencia que no sea muy específica, salvo mencionando pocas líneas generales. Junto a esta ilimitada y abrumante presencia, la civilización humana ha encontrado históricamente ciertos mecanismos de síntesis para decantar los razonamientos necesarios y no perder mas tiempo y esfuerzo del necesario para cada objetivo. Los números arábigos, que reemplazaron una gran cantidad de métodos de aritmética y geometría utilizados en la ciencia y el comercio internacional, representan un ejemplo. La computadora personal es otro. Deténganse un momento a cualificar y cuantificar su producción diaria y a cuantas ramas del arte abarca. Somos un verdadero hombre del renacimiento gracias a esta herramienta que nos permite en minutos dibujar en 3D , retocar artesanalmente fotografías, confeccionar una planilla de cálculo, escribir varias notas verificando la ortografía, diagramar planos, confeccionar croquis y documentaciones varias, etc. Tenemos el sistema tan incorporado que transformamos algunas costumbres para adaptarnos a él. Pensamos y desarrollamos nuestra parte a partir del escalón donde nos depositó la ciencia. Ninguno de nosotros podría siquiera empezar a resolver las ecuaciones integrales que forman cada uno de los programas. Esta considerable riqueza nos provee habilidad en una mayor cantidad de campos que los pertenecientes a nuestra especialidad. Nos creemos poderosos y es un placer producir en tierras ajenas.
2- El Observador Omnipresente en constante Movimiento
¿Se imagina un arquitecto o artista que no sea del siglo XXI preguntándose luego de dibujar un croquis desde qué punto de vista está observando el proyecto? Alguien con la creatividad espacial de Piranesi pero con un enorme despiste casi onírico. Seguramente con los programas CAD alguna vez le pasó lo mismo. Inicialmente son confusos, más con las mallas de alambre. Luego comprendemos nuestra omnipresencia, estamos adentro y afuera controlando todo. Estamos en constante movimiento. No provocado por la intriga de una escenografía barroca ni por el collage temporal del cubismo, flotamos en el espacio mientras lo proyectamos. Esa imagen tan poderosa visualmente es casi un arquetipo de los que es el ciberespacio, Internet mediante; lo habrán visto varias veces. Infiere el acto una primer verificación en escala 1:1, y en tiempo real. En poco tiempo estaremos moldeando un holograma desde el sitio mismo, junto a nuestros clientes(sufro por anticipado).
Siempre recuerdo la imagen de Salieri en la película “Amadeus” de Milos Forman, mirando más allá del pentagrama y rearmando musicalmente la pieza en su cabeza. Hoy no hace falta siquiera haber presenciado una sola clase de música para mover instrumentos y corcheas en un pentagrama escuchando en tiempo real la “maravilla” que creamos. La definición de arte hoy en día es un poco elástica, pero esto tiene que ver más con el punto 1. La tectonicidad ha sido la compañera fiel de la arquitectura. El hierro, el hormigón y las teorías del espacio desafiaron a la consolidada pareja. Al diseñar en la pantalla, un método de trabajo alejado de las leyes de la gravedad, esta relación se esfuma por completo, pero hay que ver en el proceso de ingreso al mundo real cuánto de esas ideas permanecen. La exageración tanto de la atectonicidad como de las curvas ingrávidas es común en la segunda era digital.
3- El Ingreso de la Geometría al Mundo de la Física
Dentro de universos amigos, fue en la industria aeroespacial primero, y luego en la cinematográfica, que los sistemas de representación geométricos cobraron nuevos bríos. Explicar o representar el espacio y la naturaleza no se logra con adición y sustracción de formas simples. Desarrollar los comportamientos de la Física es un reto mayor. Para lograr este nivel de milagros gráficos no basta con pensar en 3D. Cada plano deja de ser una abstracción rígida para convertirse en una malla tan elástica como el del material que se le quiera asignar. Estirar, Doblar, Torcer, imitar las fluctuaciones líquidas del mar o la lluvia, las respuestas al fuego, etc. Todo parte de una geometría y la asignación de características del material. Durante siglos de tradición constructiva, la maza de piedra y la articulación en madera fueron los grandes protagonistas. El concebir los planos separados y suspendidos –como bien ejemplifican las axonometrías de van Doesburg de 1923- modificó el grado de conciencia hacia el espacio en el proyecto. Ahora cada uno de esos planos es una puerta abierta hacia un mundo flexible. Sin rigidez, la plasticidad inconciente con la que estas mallas se pueden distorsionar tienen la garantía permanente del dominio de todos sus pequeños nodos en el espacio; estos datos se vuelcan en una documentación digital para la elaboración por parte de la industria. Transponer esos datos a un plano de dos dimensiones se torna inútil, insuficiente y confuso. El tradicional plano ha perdido su razón de ser. Es imposible que la arquitectura no encuentre nuevos rumbos.
Arq. Martín Lisnovsky, agosto 2003
Nota: El punto 1 está basado en el artículo ¡Olvídenlo! De Isaac Asimov, escrito en los ’60 e incluído en el libro "De los números y su historia" [1977], Buenos Aires 6º edición 1998, Editorial Lidium.
Estas ideas fueron expuestas tanto en teóricas en el taller como en diferentes charlas y congresos.
Quise incorporar al blog aquél escrito original, y comprobar que sigo apoyando esas ideas.