jueves, 21 de febrero de 2008

Delicias: Aalto, la Villa Mairea y la refracción de la Arquitectura Moderna


Alvar Aalto. Villa Mairea. Noormarkku 1937-1939
La década que termina en 1930 podríamos denominarla, en referencia a la producción arquitectónica, como un período de búsqueda y supuestos encuentros de verdades universales, en el cual una buena parte de los personajes compartían entre ellos –y en forma intercalada- algunas ideas y hasta algunas soluciones comunes. A partir de proyectos que comienzan a desprenderse de cierta ortodoxia, como La Maison du Verre de Pierre Chareau, la Ville Savoie y el Pabellón Suizo de Le Corbusier, la Casa de la Cascada de Wright y la Casa Tugendhat de Mies, éste planteo de ideales comienza una serie de adaptaciones en pos de
verificar, con un gran abanico geográfico y problemas disímiles, las nuevas propuestas y metodologías.
Acompañando este nuevo envión, críticos e historiadores comenzaban a consolidar con diferentes ojos el período anterior: Sartoris, Kaufmann, Hitchcock, Behrendt, Pevsner, Mumford y por supuesto Giedion. Desde este momento y hasta los coletazos de la segunda postguerra, es el momento donde la generación de los maestros pone en juego su madurez y consolida su herencia.

En este complicado esquema es la Villa Mairea una obra compleja y
contradictoria que expone las reflexiones de Aalto durante el desarrollo del proyecto, forzadas en parte por el cliente y en parte por un mundo que se habría ante sus ojos. Clasicismo, Regionalismo y por supuesto Racionalismo, equilibrio entre el orden y el caos, simple y complejo en diversas escalas, el impacto de la fabricación en serie y el mundo de la naturaleza que invade los espacios, el muro blanco neutro y las cálidas texturas, las enseñanzas tradicionales y las posturas vanguardistas, un pormenorizado pero amplio y muy personal abanico artesanal de diseño. La casa refleja este momento de inflexión, más bien de refracción de la modernidad hacia todas las culturas.
V
ale la pena el paseo; abran bien los ojos.


En las próximas líneas una breve síntesis de la historia de la casa, resumiendo los relatos de Richard Weston en los libros: Alvar Aalto y 3 architecture-20th Houses, ambos publicados por la Editorial Phaidon en 1995. Hiper-recomendados.

La villa Mairea fue diseñada para el matrimonio de Harry y Maire Gullichsen, a quienes Alto conoció en 1935 gracias a Nils-Gustav Hahl, promotor de sus diseños para muebles. Maire Ahlström estudió pintura en París a comienzos de la década del 20 y en 1928 se casó con Harry, un hombre de negocios que en pocos años tomó las riendas de la fábrica de su suegro. Ellos tenían la idea de fundar una galería de arte de vanguardia que con el correr de los años se transformó en ARTEK, conocida mundialmente por ser la firma que produce los muebles y los vasos diseñados por Aalto. En realidad Alvar y Aino diseñaron para la empresa Ahlström varios proyectos pero fue la villa el mejor momento de la relación.

La nueva casa, que sería utilizada como una casa veraniega debía expresar las aspiraciones de la nueva generación y la visión de la “Buena Vida” que tenían los Gullichsen. A finales de 1937 Aalto comenzó con los bocetos y es importante recalcar la vía libre que le otorgaron sus clientes; “una casa
experimental” que “pudiera inclusive no funcionar”, tal era las ansias de creación de algo nuevo por parte de Maire.
La primera propuesta era una casa rústica basada en las típicas granjas de la cultura vernácula. Maire respondió no muy convencida: “Bueno, le pedimos que haga algo finlandés pero en el espíritu de los tiempos actuales!”.

Con el golpe todavía sin asimilar Alvar encontró un impensado rumbo. La Casa de la Cascada de Frank Lloyd Wright, que se expuso en el MOMA de New York y se publicó en las revistas Life y Time, y por supuesto en las especializadas en Arquitectura. Algunos afirman que intentó persuadir al matrimonio de
modificar el terreno por alguno cercano con un río. En los primeros croquis después del nuevo impacto, la influencia es por demás notoria.

Los grandes voladizos y el punto de vista tomaron protagonismo. De a poco, en el primer piso éste se convirtió en las formas curvas del estudio de pintura. Las líneas onduleantes se establecieron como un leitmotiv del trabajo de Aalto: desde los vasos para el restaurante Savoy hasta los pabellones de Finlandia en las exposiciones Mundiales de París 1937 y Nueva York 1939. Las formas libres de la naturaleza simbolizaban la libertad del ser humano.
En 1928
Alvar decía: “la viva línea curva, impredecible, que es trazada en dimensiones no conocidas por las matemáticas, es para mí la encarnación de cada elemento que forma un contraste en el mundo moderno entre la bruta mecanización y la religiosa belleza de la vida”. Lo curioso es que el significado literal de la palabra “Aalto” en el idioma finlandés es “Ola”.
Desde los bocetos iniciales la casa se estructuró a partir de una L que separaba los espacios principales de la familia con
el de los sirvientes e invitados. Todo el conjunto terminaba conformando un espacio controlado, el cual era la base de una planta nórdica tipo: La experimental visión de las nuevas generaciones en una casa conservaba fuertes memorias con el pasado vernáculo.
La construcción comenzó con unas plantas aprobadas pero que no estaban destinadas a ser las finales. Algunos críticos denominan ese esquema Proto-Mairea. Luego de la excavación de las fundaciones Alto propuso un
a nueva idea donde poco quedaba intacto. Se redujo la planta baja, se redefinió la entrada y el estudio de Maire pasó a estar reubicada por encima de la entrada principal. La galería de arte independiente perdió su lugar gracias al Sauna. Estas podrían reubicarse en los salones de recepción y el estudio del nivel superior, con estanterías que no llegaban al cielorraso y que eventualmente podrían desplazarse.

Aalto describía a la villa…”el concepto formal asociado con la arquitectura de este especial edificio…incluye una conexión deliberada con la pintura moderna –incentivada por Maire y con fuertes influencias de Cezanne- la cual ofrece al edificio y al hogar una profunda y básica sustancia humana…”
En un bosque, el individuo se percibe como el centro móvil de lo
s espacios consecutivos. Para Aalto, a diferencia del espacio moderno, los “forest spaces” reflejan tanto la naturalización de su arquitectura como la democracia, la no organización jerárquica concebida para avasallar al pequeño hombre. La naturalización del diseño incluye tanto el desarrollo del espacio como el de los detalles, las terminaciones y las texturas, que a pesar de su diversidad siempre se leen dentro de la firme coherencia del conjunto. De nuevo en sus tierras casi 70 años después, la villa mantiene ese protagonismo y la lección pedagógica de la capacidad de su autor para aceptar el desafío, inspirado tanto en la cultura tradicional como en los nuevos planteos universales, estableciendo las pautas para una verdadera arquitectura moderna respetuosa del entorno y las respuestas climáticas.

Las imágenes corresponden a las publicaciones mencionadas y tomadas de Flickr, cada autor figura en el nombre del archivo de la foto. Editado por el arq. Martín Lisnovsky

4 comentarios:

miguelalejandro dijo...

Realmente la obra de Wright le dio rumbo a la de Aalto?, me cuesta encontrar un hilo conductor en la obra de Alvar, salvo por algunos gestos un tanto extravagantes, existe alguna diferencia, desde la concepcion arquitectonica, entre por ejemplo la Biblioteca de Viipuri y la Iglesia Crosses Vuoksenniska, como dos obras separadas temporalmente entre la Villa?... quizas tenga que ver con ese reconocimiento del entorno...?
Nuevamente pregunto; realmente la obra de Wright le dio rumbo a la de Aalto?

IviveQ dijo...

Pues a mi me parece una casa increíble...

arq. Martín Lisnovsky dijo...

Estimados amigos, gracias por los comentarios. Supongamos que nada leemos y sólo tenemos enfrente las obras de FLW y AA con sus fechas. Las ideas comunes son varias y por cronología el norteamericano influyó sobre el finlandés. Existen entre ellos una generación de distancia y metodologías diferentes para desarrollar el proyecto. Pero, sólo por nombrar algunas generalidades, la búsqueda de identidad, la relación de los detalles con el conjunto, la vinculación con la naturaleza y la dinámica espacial entre el interior y el exterior son suficientes para empezar a tomar la relación entre sus obras. Hablaremos de ella en ora ocasión com más espacio.

arquitectos en cordoba dijo...

Gran obra la de Alvar!

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