jueves, 11 de octubre de 2007

Modern Architecture:International Style, 1932. Libro y Exposición


Existen algunos momentos importantes, donde las múltiples y multidireccionables capas de lectura de la historia parecen convergir en un mismo nodo. Esta particularidad la podríamos referir a la obra de un arquitecto, a un edificio puntual o, en este caso, a la publicación y posterior exposición de cierta arquitectura desarrollada en la década del 20 en Europa por parte del MoMA de Nueva York. Ocasión muy especial donde la prioridad hacia la función, la racionalidad y la analogía maquinista se percibió secundaria frente al impacto del carácter logrado. Y no solo eso, el compromiso socialista de muchos de ellos comenzó a desdibujarse -conciente o inconcientemente- al ubicarlos como personalidades-estrella, hecho que les permitió tener las puertas abiertas en las universidades norteamericanas cuando comenzaron las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. Dentro de la bibliografía accesible, seleccioné el breve pero muy claro relato del libro Teoría de la Arquitectura, libro recomendable 100% ya que nos ubica muy rapidamente en los principales escritos teóricos de la historia desde el renacimiento, con mucho material gráfico pero, es justo decirlo, con casi ningún texto original, ya que la presentación de cada caso es desarrollada con una breve reseña. Imperdible de todos modos y muy necesario para desorientados, espero lo disfruten.

The International Style: Architecture Since 1922, Nueva York 1932
Henry-Russell Hitchcock (1903-1987)
Philip Johnson (1906-2005)
Este libro, el manifiesto arquitectónico norteamericano más importante anterior a Complejidad y Contradicción en Arquitectura, 1926, de Robert Venturi, surgió en el contexto de una exposición organizada por el Museum of Modern Art en 1932, la primera exposición sobre arquitectura que se desarrollaba en ese Museo de Nueva York, inaugurado dos años antes. Philip Johnson, primer comisario de la sección de arquitectura del museo hasta 1934, el historiador Henry-Russell Hitchcock y Alfred H. Barr, director del museo, desarrollaron la idea en otoño de 1930. La preparación corrió a cargo sobre todo de Johnson, a quien años antes Hitchcock había llamado la atención sobre la arquitectura moderna, durante sus viajes por Europa, en una visita a la Exposición Alemana de Arquitectura (1931) en Berlín y durante sus conversaciones con arquitectos como Ludwig Mies van der Rohe, Walter Gropius, Erich Mendelsohn, Jacobus Johannes Pieter Oud y Le Corbusier. La exposición, titulada: “Modern Architecture: Internacional Exhibition”, fue inaugurada el 10 de febrero de 1932. Su objeto eran las obras construidas, entre otros, por Mies van der Rohe, Walter Gropius, Hans Scharoun, Otto Haesler, Le Corbusier y Alvar Aalto, así como por otros arquitectos procedentes de Austria, Bélgica, Alemania, Inglaterra, Francia, Holanda, Italia, Japón, España, Suecia, Suiza y la Unión Soviética, pero también por norteamericanos como Raymond Hood, Frank Lloyd Wright, Howe & Lescaze y Richard Neutra. Solo se presentaron obras realmente construidas, ningún proyecto visionario, tampoco los de los constructivistas rusos. La exposición se centro en cuatro obras: villa Savoie de Le Corbusier (1930), Casa Tugendhat de Mies van der Rohe (1930), que Johnson consideraba la obra más importante de la arquitectura moderna, la “Casa de la Mesa” de Frank lloyd Wright en Denver (1931) y la casa del holandés Peter Oud acababa de construir para la madre de Johnson en Pinehurst. Además había una sección sobre construcción de viviendas de la que se ocupó el crítico Lewis Mumford. La exposición fue reconstruida en 1992 por Terence Riley en la Universidad de Columbia.
El libro “The International Style: Architecture Since 1922” fue escrito durante los preparativos de la exposición. Contiene 138 ilustraciones, vistas fotográficas de exteriores e interiores, así como plantas por orden alfabético de los arquitectos, para evitar cualquier diferenciación nacional. El texto, relativamente breve, acompañado de una introducción de Alfred Barr, procede de la pluma de Hitchcock; Johnson sólo lo corrigió. El texto no solo trata las diferentes obras, sino que intenta deducir una definición de estilo de las propiedades comunes de la nueva arquitectura, siguiendo el análisis de formas propio de la historia del arte. La idea fundamental es la siguiente: las nuevas obras que aquí se exponen representan el estilo arquitectónico vigente en el presente, y este estilo es universal y único, como sucedía con los estilos en las diferentes épocas de la historia del arte, como el gótico o el barroco. Hitchcock diferencia este nuevo estilo no solo del historicismo del siglo XIX, ya superado, sino también de la nueva arquitectura anterior a la Primera Guerra Mundial, como la de Peter Behrens, Otto Wagner, Auguste Perret y también Frank Lloyd Wright, que denomina “semi-moderna”. Para él, los pioneros y primeras filas de este estilo eran Walter Gropius, J.J.P.Oud, Le Corbusier y Mies van der Rohe, así como –en un segundo plano- Gerrit Rietveld y Erich Mendelsohn. Hitchcock rechaza de plano la tesis funcionalista de muchos arquitectos para quienes el elemento estético no tiene importancia en la arquitectura de la era industrial, pues la forma surge por sí misma de la lógica del cumplimiento de una función y de la adecuación a la técnica; opone a esta tesis la diferencia esencial entre arquitectura y construcción y subraya el carácter artístico, también de la arquitectura moderna. Hitchcock define como propiedades constitutivas de la estética del nuevo estilo tres principios fundamentales: en primer lugar, la arquitectura ya no se considera como masa, sino como volumen. En lugar de un muro macizo de mampostería, el espacio se compone de superficies y planos; en la claridad geométrica de sus superficies lisas, el volumen parece inmaterial e ingrávido. El segundo principio es la regularidad, que sustituye a la geometría axial; ahora bien, no se trata de la monotonía de una regularidad absoluta, sino de la composición rítmica de formas regulares. El tercer principio es la renuncia a toda decoración; su lugar lo ocupan la elegancia del material, la perfección técnica de los detalles y las proporciones adecuadas como cualidades estéticas. Estos tres principios definen una estética de la forma matemática abstracta que se corresponde con la pintura abstracta. Hitchcock explica la aplicación de estos principios con ejemplos tomados de las ilustraciones del libro y proporciona recetas a los arquitectos para evitar errores. En el prólogo de una reedición de 1965, Hitchcock expuso que, cuando se publicó, lo más llamativo de su libro no era tanto lo que en él se decía como el momento es el que se hacían esas afirmaciones. Cuando salió a la luz en 1932, era la primera vez que se trataba la arquitectura moderna aplicando el método de análisis de formas y el concepto científico de estilo propio de la historia del arte. El objetivo era mostrar a los arquitectos norteamericanos que existía un estilo contemporáneo de validez universal, aunque en Estados Unidos no se hubiera dado aún a conocer. El concepto de “Estilo Internacional” propugnado por Hitchcock y Johnson se inspira en la obra de Walter Gropius “Internationale Architektur” (“Arquitectura Internacional”, libros de la Bauhaus I, 1925) y en el concepto de “estilo internacional hacia 1400”. Objeto de crítica fue que el libro sigue casi exclusivamente un punto de vista estético, mientras que el aspecto social de la nueva arquitectura, que Lewis Mumford había subrayado en el catálogo de la exposición, solo se trata en un breve capítulo final, que lleva el título con la palabra alemana The Siedlung (la urbanización). En 1951, Henry-Russell Hitchcock relativizó bastantes de las tesis defendidas en su libro de 1932, en un artículo titulado “The Internacional Style Twenty Years After”, que se publicó en la Architectural Record. Ahora veía que el estilo internacional estaba llegando a su fin y pensaba que esa validez absoluta del carácter racionalista de la arquitectura, propugnada en aquel entonces, había resultado un error histórico, pues esa misma validez histórica la poseían otras corrientes existentes en los años veinte. Así lo subrayaba ahora, sobre todo frente a Frank Lloyd Wright, quien en 1932 había protestado contra la exposición, a la que acusó de propaganda, amenazando con retirarse. En su libro, Hitchcock ni siquiera mencionaba a Wright. La exposición de 1932, que, después del Museum of Modern Art, se expuso en otras 13 ciudades de Estados Unidos, y el libro despertaron un gran eco. Prepararon el camino para la llamada de Gropius a la Universidad de Harvard (1937) y la de Mies van der Rohe a la de Chicago (1938) y, en general, para el cambio de dirección en la arquitectura norteamericana después de la Segunda Guerra Mundial.
Teoría de la Arquitectura, del renacimiento a la actualidad. Koln, 2006, Editorial Taschen
La primer imagen de la exposición de 1932, del sector dedicado a Le Corbusier, fue tomado de la web y podría tener derecho. La segunda, correspondiente al edificio de Mendelsohn, es parte del libro de referencia y del libro original.
Editado por el arq. Martín Lisnovsky

1 comentario:

Buzz dijo...

Clarito como elagua pero falta mayor desarrollo en como era la exposicion en si. Esperamos segunda parte al respecto, conociendo vuestra capacidad de respuesta. Saludos

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